|
|
En la separación
Si hoy o mañana en
tacto fueras mía,
no ya en fugacidad, en permanencia
ignorante de dudas y de ausencia,
cómo tu propia vida absorbería.
La muerte, hoy tan cercana, tan sombría,
sería un ángel negro en decadencia,
olvidando clepsidras y violencia,
y entonando quizá una melodía.
No sé qué melancólica tristeza
sube del corazón a la cabeza,
nublando sentimiento y percepción.
Y en esa niebla, atónito y distante,
logro verte más grácil y radiante...
¿Te amaré aún más en la separación?
3 de marzo de 2003
|
 |
|