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Original de

Francisco
Alvarez Hidalgo




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- Si
la mano desliza su tacto en el teclado,
- si
las notas florecen en rosas de sonidos,
- si
la mente divaga por paisaje soñado,
- si
los labios se ofrecen frescos y humedecidos,
- si
tan lejos te tengo, tan sola me has dejado
- que
sangra el alma y gritan furiosos los sentidos,
- ¿cómo
podré hacer frente a cada nuevo día,
- si
lo único que queda de tí es la lejanía?
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- Desde
la oscuridad de mi destierro,
- lejos
de ti, alzo la voz en grito,
- sangrando
sentimientos por escrito,
- y
estrangulada en soledad de hierro.
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- Sufrí
tanto naufragio, tanto entierro,
- ignorando
cuál fuera mi delito,
- que
en este mundo angosto que ahora habito,
- eres
la tabla y vida a que me aferro.
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- Al
dormirse la luz sobre mi lecho,
- duermes
conmigo, pero no te estrecho,
- cuerpo
ausente, recuerdo enamorado.
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- Eres
arduo dolor, profuso gozo,
- mansa
sonrisa, trémulo sollozo,
- tan
lejano de mí, tan a mi lado.
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