La tragica historia de Helena

 
Helena

En noche de traición y de misterio
cayó en los brazos del recién venido,
y huyeron ambos, sobre el mar dormido,
sacudiendo las bases del imperio.

Fue trágico y fatal el adulterio,
pues la víctima fue, no ya el marido,
sino el flujo de muerte inextinguido
que hizo de Troya un vasto cementerio.

Los ancianos del reino protestaron
la situación extrema y tan aguda
por sólo una mujer que nunca vieron.

Cuando ella apareció, tal la admiraron
que se desvaneció al punto la duda,
y aceptaron la guerra que opusieron.

Los Angeles, 30 de Julio de 1997
 

 

 
 
 


 
 


 

 

La belleza trágica de Helena

Algunas versiones de la leyenda eximen de culpa a Helena, atribuyendo a los dioses toda responsabilidad de la guerra. Ellos hicieron a Helena excesivamente bella, y la predestinaron a provocar la destrucción. Especialmente Hera (Juno)  y Atenea (Minerva) deseaban la ruina de Toya para vengarse de Paris, que las había relegado a favor de Afrodita (Venus) al elegir, como árbitro de una competición entre las tres, a la más bella inmortal del Olimpo. Helena sirvió entonces sólo de instrumento de la cólera divina
Pero para muchos autores Helena es un personaje malvado. Así la considera, por ejemplo, Hesíodo (sigloVIII a.C.) la repudia como “impúdica, que partió por su propia voluntad”, y deplora el absurdo de una guerra emprendida por pasiones viles. En varias tragedias y en un drama satírico. Eurípides (480?-406 a.C.) también ataca vigorosamente a la princesa espartana. Pero en la obra Helena el mismo autor trágico acaba rehabilitándola.
Otros escritores la encaran como el tipo inmortal de la perfecta belleza. Clément Marot (1496-1544) y François de Malherbe (1555-1628) la enaltecen en ese sentido. La Fontaine (1621-1695) la llama “La maravilla del mundo”. En la obra “La guerra de Troya no sucederá”, Jean Girandoux (1882-1944) la presenta como una criatura impasible, amoral, frívola, y D´Annunzio (1863-1938) la transforma en una alegoría de la misma Grecia.
En las artes plásticas, la leyenda de Paris y Helena inspiró a escultores y pintores de varias épocas, pero adquirió mayor popularidad a partir del renacimiento.
 
 


 

                                                                                Paris y Helena

Helena y Paris

Sus padres fueron ZEUS y Leda, mujer del rey Tíndaro de Esparta y tuvo tres hermanos: Cástor, Pólux y Clitemnestra. Helena de Troya nació de unos de los huevos que puso Leda cuando fue seducida por ZEUS. De pequeña fue raptada por el héroe Teseo que quería casarse con ella, pero sus hermanos la rescataron. Helena provocó el inicio de la guerra de Troya al acompañar a Paris, príncipe de dicha nación, au patria. Paris la obtuvo gracias a AFRODITA, en contraprestación a haber elegido a ésta como la diosa más bella. Ante su huida con Paris, Menelao, su marido, llamó a todos los reyes de Grecia, que se unieron a él para resarcir con una guerra la afrenta de que habían sido objeto por parte de los troyanos. No está
totalmente claro el papel que tuvo Helena durante la guerra. Parece ser que se pasaba el día en la torre del palacio de Troya donde tenía un telar con el que tejía todas sus desdichas mientras se lamentaba del instante en que había tenido la debilidad de dar oídos a un extranjero y marcharse con él. Cuando Paris se murió, se casó con Deífobo, que también era hijo de Príamo como Paris. Pero cuando Troya fue tomada, Helena entregó a Deífobo de la manera más indigna a los griegos, que lo apuñalaron. De esta forma Helena pretendía reconciliarse con Menelao, y así fue. El hijo de éste, Atreo, la llevó a Grecia junto a él en un viaje complicado porque los dioses provocaron varias tormentas que les hicieron pasar por Chipre, Francia y Egipto. Ya en Esparta fueron muy felices hasta la pronta muerte de Menelao. Entonces, fue echada del Peloponeso por indigna y acudió a Rodas donde la recibió la reina Polyxo que la colmó de atenciones a su llegada pero al día siguiente ordenó su ahogamiento en el baño y que muerta fuese colgada de un horca.

                     Rapto de Helena

 
Pronto llega a Troya la noticia de que hay una mujer cuya belleza inflama los corazones humanos como fuego divino.
Movido por su destino trágico que lo marcara desde su nacimiento, Paris debe cumplir una embajada en Esparta. Y así reúne la escuadra fatal y cruza los mares en busca de su sino.
En la corte espartana, Menelao recibe al extranjero con todos los honores debidos a un huésped de ilustre.
Paris colma a Helena de ricos presentes, collares, piedras preciosas, pulseras de oro, ropas de lino.
Gentil y cortés, acaba persuadiendo a Helena. Al principio, ella se niega todavía de aceptar ese amor. No quiere traicionar a Menelao. Después se da cuenta de que en su corazón ya lo ha traicionado. Y el cuerpo es sólo un instrumento del deseo que vive en ella como un martirio insoportable.
Al día siguiente los amantes deben de huir, simulando un rapto del que los siglos venideros tendrían noticia. Quieren evitar a Menelao el gran dolor de saber que su esposa consintió en seguir al extranjero.
El camino del puerto está libre para los fugitivos. Al ver el mar calmo y azul que los aguarda, hasta el remordimiento los abandona. pueden partir y vivir sin amarguras el amor que los une.
 
 
 

 

El caballo de Troya
 

Un caballo trae la ruina a Troya

Un magnifico caballo, todo de madera.
Los troyanos lo rodean, contemplándolo.
Sólo Laocoonte mira suspicaz esa ofrenda abandonada por los griegos en la costa.
el sacerdote aconseja a los troyanos que no lo acepten pues sospecha que allí hay una traición. Queriendo probar lo que dice, lanza un dardo contra aquel simulacro: el impacto produce un sonido hueco. Laocoonte propone que quemen el caballo, pero nadie le hace caso. Todos creen que los griegos desean la paz y se han ido dejando el caballo en la playa para propiciarse a Neptuno (Poseidón) y así tener vientos marinos favorables.
Diez años antes cuando los griegos desembarcaron en Tróade, los troyanos habían matado a su sacerdote de Neptuno, acusándolo de no haber hecho sacrificios que agradasen al dios.
Ahora pedían a Laocoonte que ocupase el lugar del sacerdote muerto. Debería ofrecer sacrificios al señor de los mares para agradecerle su participación en la partida de los invasores.
Laocoonte aceptó la designación: era inútil seguir previniendo a sus compatriotas con respecto al caballo. Se preparaba para inmolar un toro gigantesco, cuando dos serpientes salieron del mar y se lanzaron sobre los hijos del sacerdote, queriendo ahogarlos. Laocoonte corrió a salvarlos y resulto muerto.
En todas las mentes surgió el mismo pensamiento: Laocoonte había muerto por oponerse a la aceptación del presente. Había sido impío y en su muerte recibía el castigo: un motivo más para aceptar el caballo.
Caía la noche cuando el majestuoso caballo entró al interior de las murallas, llevando consigo la destrucción de la ciudad.

 

 

 

 

Enlaces referentes a este mito:

Helena:
http://es.wikipedia.org/wiki/Helena_de_Troya
 
http://sobreleyendas.com/2009/01/11/el-juicio-de-paris/
 
http://sobreleyendas.com/2009/01/09/los-amores-de-helena-de-troya/
 
http://sobreleyendas.com/2009/01/08/helena-de-troya-mito-de-una-tragica-belleza/
 
Mitología Griega

Mitología Griega, en general:

 

Mitología griega:

http://es.wikipedia.org/wiki/Mitolog%C3%ADa_griega

 

Diccionario de mitología:

http://www.kelpienet.net/rea/diccionario.php?lp=A

 

Dioses Olímpicos:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=1

 

Dioses Menores:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=2

 

Grupos menores (Nereidas, Ninfas, Náyades, etc.:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=3

 

Titanes:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=4

 

Monstruos:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=5

 

Leyendas:

http://www.kelpienet.net/rea/leyendas.php

 

Mitología general: 

http://www.guiascostarica.com/mitos/grecia.htm

 

Personajes mitológicos:

http://www.elolimpo.com/lista_personajes.html

 

Los griegos en tiempos de los mitos:

http://www.kelpienet.net/rea/tiempos.php

 

Mitología griega en la pintura:

http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Mitolog%C3%ADa_griega_en_la_pintura

 

 

ROBERT GRAVES

“LOS MITOS GRIEGOS”

http://www.bibliocomunidad.com/web/libros/Graves,%20Robert%20-%20Los%20Mitos%20Griegos%20I.pdf

(El índice, que aparece al final de la obra, puedes verlo aquí):

http://poesiadelmomento.com/luminarias/mitos/indice_robert_graves.html

 

 



 


 


El poema titular de esta página es original de


Francisco Alvarez Hidalgo.

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