Edipo desifra el enigma de la Esfinge 

 

Edipo

Maldito el arte de la astrología
que forja el crimen que no hubiera sido,
y fuerza al hombre al acto establecido,
tratando de evitar la profecía.

¡Qué fatídico y lúgubre aquel día
en que el siervo salvó, compadecido,
la frágil vida del recién nacido,
iniciando tragedia tan sombría.

Sin conocerlo, asesiné a mi padre,
dando así cumplimiento a la amenaza
que nunca comprendí que iba conmigo.

Y sin saberlo, mancillé a mi madre...
¿Por qué no lo evitasteis, ciega raza
de incompetentes dioses? ¡Yo os maldigo!

Los Angeles, 25 de Agosto de 1997

 
 
 


 
 

 

A pesar del oráculo nace Edipo
 
 


Layo se apresuro a eliminar a Edipo
 

Layo observa el abultado vientre de su esposa Yocasta, y la angustia se apodera de su alma como si le anticipara toda su desgracia futura.
Afligido, perturbado, se encamina al templo de Apolo, en Delfos. Por medio del oráculo quiere saber del dios cuál será el sino de la criatura que está por nacer.
El oráculo le responde cruda y directamente: el ser que Yocasta lleva amorosamente en su seno matará a su propio padre y llevara a la ruina al palacio de Tebas.
La verdad hiere como aguda lanza la consciencia de Layo. Sus pensamientos lo torturan. El terror lo transforma en una pálida sombra del rey que gobernaba con tanta energía.
De regreso en su hogar, repite las palabras de Apolo a su desolada esposa. después ambos aguardan impotentes, el nacimiento del hijo de trágico destino.
El día del parto, apenas el frágil vagido anuncia la nueva vida, Yocasta entrega su hijo a un servidor, ordenándole que lo lleve bien lejos. Layo le ata los piececitos con una correa apretada, y precisa a su vez al criado que lo ligue a un árbol, librándolo así a los peligros del bosque. El esclavo parte, y Yocasta se deja caer pesadamente sobre el lecho.
Al pie del monte Citerón, el siervo encuentra a algunos pastores de Corinto y apiadado, les entrega al príncipe. Después emprende el regreso a Tebas, donde el rey y la reina creen haber engañado al oráculo.
Desde la cúspide del mundo, el Destino ve brotar la sangre de la carne inocente ligada por la correa, pero su decisión es inconmovible: ése será Edipo, el del mal hado, qie ha de encaminarse siempre hacia la fatalidad del sufrimiento y cargar sobre sí toda la infinita miseria de los hombres que pueblan el planeta.

 
 
 

 

Edipo
 
 

Mendigo, ciego, sin esperanzas, Edipo fue conducido

 al Atica por las manos de su piadosa hija Antígona, que jamás lo abandonó.


Érase un rey de Tebas (Grecia) llamado Layo y su esposa Yocasta. Layo quería un hijo para heredero, pero Yocasta no queria. Él fue al oráculo de Delfos a pedirle consejo, el cual le dijo que el hijo que tuviera con ella le mataría. Layo no volvió a determinar a Yocasta y ésta preocupada le preparó una vez un brebaje que hizo que estuviera con ella.
Esta vez quedó Yocasta, y cuando nació el niño, Layo lo mandó para el monte a que lo colgaran en un árbol con unos ganchos en los pies y le dejaran abandonado. Un pastor que pasaba por allí le vio y le soltó, le puso por nombre Edipo, que significa pies hinchados, entonces el pastor recordó que Pólibo, rey de Corinto, no había podido tener hijo con su esposa y se los llevó. Lo aceptaron con agrado.
En Corinto creció Edipo pensando que sus padres eran Pólibo y Mérope. Un día un compañero le dijo que no se parecía en nada a sus padres, y él fue a un oráculo en Delfos a consultar quienes eran sus padres. Éste le dijo que si regresaba a su patria, le daría muerte a su padre y se casaría con su madre. Él, desesperado, se fue para Tebas con el fin de que no se cumpliera la profecía. En el camino se encontró con un carro tirado por caballos que casi le atropella, entonces Edipo le lanzó una piedra y el que iba en el carro se bajó. En esta pelea mató Edipo a Layo, que iba para el oráculo, a cosultarle que hacía para librarse de una esfinge que los tenía perjudicados.
Así se cumplió la primera parte de lo que había dicho el oráculo: Edipo no sabía que había matado a su propio padre. Edipo siguió su camino, cuando de pronto se encontró a la Esfinge que estaba sentada en una piedra atajándole el paso a todo el que llegara. Tenía cuerpo de león y cabeza de mujer, lo había mandado Hera (Juno) como castigo al reino de Tebas. Lo que hacía la Esfinge era ponerle una adivinanza a todo viajero que llegara y el que no la adivinara lo arrojaba al fondo de una barranca que había a su lado donde moría. Cuando llega Edipo le pregunta la adivinanza: ¿cuál es el ser que tiene voz y por la mañana camina en cuatro patas, al mediodía en dos y en la noche en tres?. Edipo le respondió que era el hombre, que cuando pequeño gatea en cuatro patas, y cuando crece camina en dos y cuando anciano en tres, usando el bastón. La Esfinge, no más se vio derrotada se lanzó por el barranco donde murió.
En Tebas se sabía que había muerto su rey Layo. Estaba como rey su hermano Creón, quien decretó que el reino sería para quien matara la Esfinge.
Llegó Edipo a Tebas donde no le conocía nadie, y así se hizo rey, casándose con Yocasta, su madre. Tuvieron primero dos niños: Eteocles y Polinice y luego dos niñas: Ismene o Ismenia y Antígona.
Pero los dioses no estaban de acuerdo con ese matrimonio y empiezan a mandar pestes y desastres a Tebas. Edipo fue al oráculo a averiguarle que tenían que hacer para vivir tranquilos. El oráculo le dijo que tenía que salir del que había matado a Layo.
Fueron a preguntarle a Tiresias, el adivino, quien dijo que el que había matado a Layo había sido Edipo, que era su hijo.
Cuando Yocasta se enteró se ahorcó con una sábana, y cuando Edipo la vio, supo por qué lo había hecho, entonces se arrancó los ojos con su cuchillo.
Sus hijos Eteocles y Polinice le echaron del palacio y él salió con su hija Antígona que le acompañó y cuidó hasta que murió en Colona cerca de Atenas.

 

 

En Colona, Edipo recibió finalmente la bendición de los dioses.

Allí desapareció bajo la tierra, ante la piadosa mirada del gran Teseo.

Suavemente se hundió en el misterio
 

 

El mito de Edipo en las Artes

En su poética, Aristóteles (384?-322) habla de Edipo Rey, de Sófocles, de manera extremadamente elogiosa, considerándola como la más típica de las tragedias, la estructura dramática más perfecta, modelo a seguir por todos los que quieran elaborar textos teatrales.
Algunos críticos exaltan el ingenio con que en la obra, se desarrolla el argumento, excitando la imaginación del espectador. Filosóficamente, el drama de Sófocles afirma que el dolor es el contribuyente básico de la naturaleza humana. Sólo a través del dolor el hombre encuentra toda su verdad, y se libera de las culpas que lo atormentan.
Esquilo, en cambio escribió las leyendas del ciclo tebano, Layo, Edipo, Los siete contra Tebas (una trilogía a la que agregó, posteriormente, el drama satírico La esfinge), alrededor del “tema de la maldición familiar”, a través del cual Esquilo muestra la visión ética del mundo.
Interpretando el origen de la maldición, se siente que tiene noción diferente que Sófocles sobre la culpa. Para Esquilo, la culpa se arrastra en una corriente continua sobre todas las generaciones malditas y es una culpa heredada. Para Sófocles el mecanismo y el sentido de la culpa es más bien una verificación trágica universal.
En Las Fenicias, Eurípides  muestra a Edipo ya viejo y viviendo todavía en Tebas, enclaustrado por sus propios hijos. Al saber Eteocles y Polinece se han matado mutuamente, Edipo da por cumplida su  maldición.
A lo largo de los siglos, otros autores, como Séneca (3 a.C.-65d.C.) y Corneille (1606-1684), retomaron el tema. En la música, Mendelssohn (1809-1847), Mússorgsky (1839-1881) e Igor Stravinsky (1882-1971), entre otros, dedicaron partituras a la leyenda del hombre que trató de burlar al destino. En las artes plásticas, el mito ha sido muy representado. Aparecen algunos vasos y relieves, especialmente en urnas funerarias. Las representaciones plásticas más numerosas se refieren al encuentro de Edipo con la Esfinge que, apoyada en una roca, enuncia su enigma.
 
 

 


 

 

Enlaces referentes a este mito:

Edipo:
http://sobreleyendas.com/2008/04/14/el-mito-de-edipo/
 
http://sobreleyendas.com/2007/11/22/el-mito-de-edipo-y-la-esfinge/
 
http://es.wikipedia.org/wiki/Esfinge_(mitología)
 
Sophocles' Oedipus Tyrannus:
http://www.writer2001.com/badger.htm
 

 

Mitología Griega

Mitología Griega, en general:

 

Mitología griega:

http://es.wikipedia.org/wiki/Mitolog%C3%ADa_griega

 

Diccionario de mitología:

http://www.kelpienet.net/rea/diccionario.php?lp=A

 

Dioses Olímpicos:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=1

 

Dioses Menores:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=2

 

Grupos menores (Nereidas, Ninfas, Náyades, etc.:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=3

 

Titanes:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=4

 

Monstruos:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=5

 

Leyendas:

http://www.kelpienet.net/rea/leyendas.php

 

Mitología general: 

http://www.guiascostarica.com/mitos/grecia.htm

 

Personajes mitológicos:

http://www.elolimpo.com/lista_personajes.html

 

Los griegos en tiempos de los mitos:

http://www.kelpienet.net/rea/tiempos.php

 

Mitología griega en la pintura:

http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Mitolog%C3%ADa_griega_en_la_pintura

 

 

ROBERT GRAVES

“LOS MITOS GRIEGOS”

http://www.bibliocomunidad.com/web/libros/Graves,%20Robert%20-%20Los%20Mitos%20Griegos%20I.pdf

(El índice, que aparece al final de la obra, puedes verlo aquí):

http://poesiadelmomento.com/luminarias/mitos/indice_robert_graves.html

 

 



 


 


El poema titular de esta página es original de


Francisco Alvarez Hidalgo.

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