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data del siglo I a.C., y ahora se encuentra en el Vaticano, en Roma.![]()
Laocoonte y sus hijos,
Un magnífico caballo, todo de madera.LaocoonteVí con angustia a la élite guerrera
Dejar caer las armas de sus manos,
Y precavió mi voz a mis hermanos
De aceptar el caballo de madera.En su entraña yacían a la espera
Los griegos que juzgábamos lejanos;
Mas fueron todos mis esfuerzos vanos,
Y Troya se lanzó a su propia hoguera.Tres veces escuché la sacudida
De las armas, y alcé mi voz al viento;
Y se perdió mi grito en el clamor.Un dios airado me arrancó la vida,
Uniendo mis dos hijos al tormento:
Este, sin duda, fue el mayor dolor.Los Angeles, 27 de Agosto de 1997
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Un caballo trae la ruina a Troya
Pintura de El Greco
Los troyanos lo rodean, contemplándolo.
Sólo Laocoonte mira suspicaz esa ofrenda abandonada por los griegos en la costa.
El sacerdote aconseja a los troyanos que no acepten pues sospecha que allí hay una traición. Queriendo probar lo que dice lanza un dardo contra el caballo: el impacto produce un sonido hueco. Laocoonte propone que quemen el caballo, pero nadie le hace caso. Todos creen que los griegos desean la paz y que han dejado el caballo en la playa para propiciarse a Neptuno (Poseidón) y así tener vientos marinos
favorables.
Diez años antes, cuando los griegos desembarcaron en Tróade, los troyanos habían matado a su sacerdote de Neptuno, acusándolo de no haber hecho sacrificios que agradasen al dios. Ahora pedían a Laocoonte que ocupase el lugar del sacerdote muerto. debería ofrecer sacrificios al señor de los mares para agradecerle su participación en la partida de los invasores.
Laocoonte aceptó la designación: era inútil seguir previniendo a sus compatriotas con respecto al caballo. Se preparaba para inmolar un toro gigantesco, cuando dos serpientes salieron del mar y se lanzaron sobre los hijos del sacerdote, queriendo ahogarlos. Laocoonte corrió a salvarlos y resultó muerto.
En todas las mentes surgió el mismo pensamiento: Laocoonte había muerto por oponerse a la aceptación del presente. Había sido impío y en su muerte recibía el castigo: un motivo más para aceptar el regalo.
Caía la noche cuando el majestuoso caballo entró al interior de las murallas, llevando consigo la destrucción de la ciudad.Laoconte o Laocoonte![]()
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El Laocoonte de BlakeLaoconte o Laocoonte, en la mitología griega, sacerdote de Apolo, dios del Sol, o de Poseidón, dios del mar. En el último año de la guerra de Troya, los griegos fabricaron un caballo gigante de madera, que hacían pasar por una ofrenda votiva a la diosa Atenea, pero que, en realidad, era un escondite para los soldados griegos. Laocoonte, temiendo el ardid, aconsejó vanamente a los jefes troyanos que destruyeran el regalo, advirtiendo: "temo a los griegos hasta cuando llegan con regalos". Mientras se decidía si era conveniente arriesgarse a introducir el caballo en la ciudad por los augurios favorables que estaban supuestamente ligados con él, Poseidón, la divinidad más implacable con Troya, envió dos horribles serpientes marinas hacia la tierra. Avanzando hacia el sitio donde se encontraban Laocoonte y sus dos hijos, las serpientes se enroscaron en el cuerpo de los niños. Laocoonte se esforzó por soltarlas, pero ellas le estrangularon a él y a sus hijos. Los troyanos, convencidos de que era una señal del cielo para ignorar la advertencia de Laocoonte, llevaron el caballo dentro de las murallas de la ciudad y así contribuyeron directamente a su propia destrucción.
La más famosa interpretación literaria de la leyenda de Laocoonte se encuentra en la Eneida de Virgilio. La representación artística más conocida es una escultura de mármol del sacerdote y sus hijos oprimidos por las serpientes; este grupo, conocido como Laocoonte y sus hijos, data del siglo I a.C., y ahora se encuentra en el Vaticano, en Roma."Laoconte", Enciclopedia Microsoft(R) Encarta(R) 99. (c) 1993-1998 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
A los troyanos se les advirtió bastante que no fueran a entrar a ese caballo a la![]()
Mural de Lucio Massari
ciudad. El primero que se los advirtió fue uno de los sacerdotes del dios
Apolo, que era adivino, y se llamaba Laoconte. Hasta un día que estaba
Laoconte en la playa, echando su sermón, se oyó un ruido mar adentro y
fueron saliendo dos serpientes que echaban fuego por la boca y se le
enrollaron a Laoconte y a sus dos hijos que estaban con él, estrangulándoles.
Estas serpientes las había mandado Poseidón (Neptuno), que era amigo de los
griegos, para que los troyanos no le hicieran caso a Laoconte y entraran el
caballo.
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La escultura de Laocoonte, del Museo Vaticano.
Vista de otros angulos.
La version de El Greco
El Laocoonte de Blake
Laocoonte de Blake with text
Blake's "Laocoön" and Book of Urizen
LAOCOON'S TWO BODIES
Los titanes
Mitología
Dictionary of Mythology
Mitología griega
Mitología griega (II)
Mitología (Tesalia)
Mythology
Pics
Pics de los dioses
Mitología griega
Apollodorus' Library
Schliemann,descubridor de Troya
El poema titular de esta página es original de
Francisco Alvarez Hidalgo.
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