En la
Mitología griega Adonis era un dios siempre (siempre, para siempre )joven
que personificaba la muerte y la renovación anual de la vegetación y cuya
hábitat estaba sujeta a la efemérides. Oriundo de Fenicia, Adonis se
desarrolló a todos los países del Mediterráneo con diversas innovaciones, y
terminó siendo una de las figuras de culto más complejas de la época clásica.
Su significado y designio en las creencias religiosas helénicas han sido
investigados profusamente investigados a lo largo de los siglos.
El mito griego de Adonis termina siendo extremadamente fascinante. Desde su
nacimiento, como fruto de un amor incestuoso, hasta la emulación que su belleza
despertó entre dos de las diosas más importantes. La historia del mito de Adonis
se inicia con Tías, rey de Siria, orgulloso (tal vez enfermizamente orgulloso)
de la belleza de su hija Mirra…el rey Tìa solía decir que ni la propia Afrodita
era tan hermosa como ella. La diosa Afrodita, disgustada. Por este hecho, indujo
a Mirra a desear en pecado incestuoso a su propio padre.(Otras interpretaciones
de la leyenda señalan que el rey la había mantenido enclaustrada en el palacio
toda su vida, por lo que la muchacha tan sólo había conocido a un hombre: su
padre, y por éste motivo fundamentalmente se había enamorado de su progenitor)
Mas allá del origen de las versiones y sea cual sea la exégesis, Mirra
terminó haciéndole creer al rey (con la ayuda de su niñera ) que una desconocida
lo deseaba ardientemente, así le ayudaba a concretar encuentros apasionados con
una condición: no descubrir su identidad. El rey se entregó ciegamente al deseo
de su amante, pero luego de una docena de noches, al descubrir que se trataba de
su propia hija y la hostigó buscándola para darle muerte. Mirra escapó, rogando
por la protección de los dioses..para que ellos la ampararan; para protegerla,
los todopoderosos salvadores la terminaron convirtièndola en el árbol que se
conoce como “mirra“.Si se sigue la leyenda, se cree que cuando caen las hojas
del árbol, en realidad no es la caìda de las hojas del àbol de mirra otra cosa
que las lágrimas de la princesa…Pero transcurriò el tiempo y el árbol comenzó a
abultarse, y a los nueve meses, germinó del árbol un bellísimo niño: Adonis.
Afrodita se sintió conmovida enternecedoramente por el niño, lo recogió y se lo
cedió a Perséfone, diosa del Hades, para que lo formara y le diera crianza. Al
crecer Adonis junto con su belleza, Perséfone terminó enamorándose él. Afrodita
pretendió recuperarlo para ella, pero la diosa del Inframundo, Persèfone acabó `por
negarse rotundamente Asì las cosas ambas mujeres, decidieron someterse a la
decisión de Zeus, cuya sentencia resultó que Adonis viviese un tercio del año
con cada una de ellas y que el resto del tiempo, estuviera donde él quisiera.
Adonis prefería a Afrodita y vivía junto a ella siempre que le era posible.
Adonis, bello joven, transitaba su existencia dedicado a la caza en el monte
Líbano, hasta que un día Ares, dios de la guerra y amante de la diosa, (otras
versiones dicen que fue Apolo), lleno de celos, se convirtió en jabalí y lo dio
muerte tras repetidas e interminables cornadas. Cuando la diosa Afrodita llegó a
donde se hallaba Adonis, éste ya se hallaba expirando, en lenta pero
irremediable agonía. Lo tomó en sus brazos y allí donde las gotas de sangre
tocaban la tierra surgía una anémona. Adonis descendió al Hades, pero Afrodita
fue a ver a Zeus y le imploró que éste no tuviese la obligación de franquear su
eternidad con Perséfone en el Inframundo. Zeus decidió que lo más justo sería
que Adonis pasara una mitad del año con ella y la otra mitad en el Hades, y así
fue, desde ese momento y para siempre…
El mito de Adonis se sostiene en los cambios de estación; su coincidencia con
Afrodita en el tiempo y el reencuentro de ambos marca el inicio de la primavera
y el reverdecer de la naturaleza, mientras que su regreso al Inframundo con
Perséfone promueve el estreno del otoño y el inicio del invierno.
(De http://es.shvoong.com/books/1870709-el-mito-adonis/)