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Caída de Faetón (Rubens)

Faetón


Fui el joven engreído que alardea
de padre dios del sol, de su carruaje
de blancos alazanes, del viaje
que en torno al mundo sólo un día emplea,

noticia y desafío en la asamblea
de mis amigos, y de tal lenguaje
nació el proyecto de que mi coraje
en el carro del astro auriga sea.

Me elevé entre los picos de la sierra,
volé tan bajo que abrasé la tierra,
y tan alto volé que quedó helada,

por no lograr control de la cuadriga.
Zeus lanzó su rayo, y me castiga,
por petulante, a muerte anticipada.


Los Angeles, 2 de septiembre de 2009.

Soneto Nº  2189  de  FAH

 


 

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Caída de Faetón (Ricci)

En la mitología griega Faetón o Faetonte ( Phaéthôn, ‘brillante’, ‘radiante’) era hijo de Helios (Febo, el ‘brillante’, un epíteto posteriormente asumido por Apolo), y de Clímene, esposa de Mérope.

Alternativamente, sería el hijo que Eos dio a Céfalo y que Afrodita robaría cuando no era más que un niño, para convertirlo en un daimon, guardián nocturno de sus más sagrados santuarios. Fue padre con Afrodita de Astinoo. Los cretenses le llamaron Adymus, que para ellos significaba estrella de la mañana y de la tarde.

Faetón alardeaba con sus amigos de que su padre era el dios-sol. Éstos se resistían a creerlo y Faetón terminó acudiendo a su padre Helios, quien juró por el río Estigia darle lo que pidiera. Faetón quiso conducir su carruaje (el sol) un día. Aunque Helios intentó disuadirle, Faetón se mantuvo inflexible. Cuando llegó el día, Faetón se dejó llevar por el pánico y perdió el control de los caballos blancos que tiraban del carro. Primero giró demasiado alto, de forma que la tierra se enfrió. Luego bajó demasiado, y la vegetación se secó y ardió. Faetón convirtió accidentalmente en desierto la mayor parte de África, quemando la piel de los etíopes hasta volverla negra. Finalmente, Zeus fue obligado a intervenir golpeando el carro desbocado con un rayo para pararlo, y Faetón se ahogó en el río Erídano (Po). Su amigo Cicno se apenó tanto que los dioses lo convirtieron en cisne. Sus hermanas, las helíades, también se apenaron y fueron transformadas en alisos o álamos, según Virgilio, convirtiéndose sus lágrimas en ámbar.

La moraleja de la historia es un añadido posterior. En las primeras referencias homéricas Faetón es simplemente otro nombre del propio Helios. La sustitución de éste por Apolo como dios-sol sucedió más tarde que esta leyenda.

Se conservan fragmentos de la tragedia de Eurípides sobre este mito, Phaethon. Al reconstruir la obra perdida y discutir los fragmentos, James Diggle ha cuestionado el tratamiento del mito de Faetón.

El tema de la estrella caída debe haber sido familiar en Israel, pues Isaías se refiere a él cuando amonesta al rey de Babilonia por su orgullo. La Enciclopedia Judía cuenta que «es obvio que el profeta, al atribuir al rey babilonio un exceso de orgullo, seguido de su caída, tomó la idea prestada de una leyenda popular relacionada con la estrella de la mañana». La imagen de la estrella caída reaparece sin nombre en el Apocalipsis de Juan. En el siglo IV Jerónimo tradujo ‘estrella de la mañana’ por «Lucifer», llevando el elemento mítico de la estrella caída a la mitología cristiana. (Para más detalles, véase «Lucifer».)

 

(Texto de Wikipedia)


 


 

Caída de Faetón


 


Una trágica fantasía adolescente.

 

Faetón hijo del sol, Helios, era cuestionado por un amigo acerca de su paternidad, ya que su madre tenía una nueva pareja, y se dirigió a la morada de su padre dispuesto a averiguar la verdad.
Helios, para probarle su amor paternal, le prometió que cumpliría cualquier deseo que expresara.
Faetón impulsado por la ambición de demostrar, no sólo a su amigo sino a todo el universo su orgullo, le pidió prestado su carro tirado por caballos con el cual el sol hacía su recorrida diaria.
Helios se espantó: el chico no podría con el carro, era peligroso, los caballos eran difíciles de gobernar, necesitaba experiencia, le daría vértigo.
Helios trataba de demostrar a su hijo que su preocupación y su temor eran la prueba más genuina de su paternidad, pero Faetón no lo entendía así, para él, el préstamo del carro era la demostración acabada de su confianza hacia un ser de su misma sangre.
Helios se atormentaba, había dado su palabra y no podía echarse atrás. Por lo tanto accedió a prestarle el carro tras hacerle mil recomendaciones, trató de asustarlo, que se diera cuenta de que no tenía la edad ni la experiencia suficientes, que el recorrido no era para nada placentero. Todo fue inútil, allá se fue Faetón con su porfía adolescente y el carro de papá.
Faetón montó en el carro y al instante quedó fascinado por su magnificencia, la excelencia de los detalles, el lujo de su interior.
Ya desde el vamos empezaron las dificultades, los caballos no percibían al jinete porque era demasiado liviano y creyeron que el carro iba vacío, si normalmente eran impetuosos y difíciles de gobernar, esta circunstancia los volvía imposibles.
El carro se dirigió a toda velocidad hacia las alturas y la vista de la tierra allá abajo tan lejos, sacudió el espíritu de Faetón, sintió frío; pero inmediatamente ve abrasarse las estrellas, evaporarse las nubes e involuntariamente suelta el freno, éste golpea la grupa de los caballos que se enardecen aún más. El carro cambia de dirección y se dirige a la tierra, las llamas comienzan a devorar las cumbres más altas, siguen con los valles, ciudades, campos, los ríos se secan y los mares hierven, mueren los peces, la Tierra levanta desesperada su cara al cielo y suplica a Zeus que la mate él antes que este adolescente inconsciente.
Faetón está paralizado, no puede creer lo que está viviendo, no puede creer ser el protagonista de semejante desastre, algo le dice que no hay retorno para él siendo mortal pero no termina de entenderlo. Sólo atina a sostenerse dentro del carro que se sacude incontrolable.
Zeus, desde el monte Olimpo no tembló al arrojar su rayo poderoso directamente al jinete, haciéndolo caer.
 

(Tomado de Faetón, una trágica fantasía adolescente. en textos y rejuntes)


 
 

Evocaciones artísticas:

 

En el siglo de Oro español el mito ha sido frecuentemente recreado, en obras como: Los rayos de Faetón (1639), de Pedro Soto de Rojas; La Fábula de Faetón (1629), del Conde de Villamediana; El Perro del Hortelano (1613), de Lope de Vega; o El hijo del Sol, Faetón, comedia de Pedro Calderón de la Barca.

La literatura inglesa también lo ha hecho: Ben Jonson lo menciona en su Masque of Blackness como alguien que «fired the world» (‘encendió el mundo’) y Shakespeare también lo cita, en la obra Romeo y Julieta (línea 3, escena 2, acto 3), mientras Julieta habla de Romeo. El mito de Faetón le sirve también a E. M. Forster para vertebrar el plano alegórico del capítulo sexto de Una habitación con vistas (1908). En la actualidad, la leyenda de Faetón es usada por John C. Wright para crear el protagonista principal, junto a su padre Helión, de su trilogía de novelas de ciencia ficción: La edad de oro, Fénix exultante y La trascendencia dorada.

La pintura también trato frecuentemente este mito, ocupándose en ilustrarlo artistas como Van Eyck, Nicolas Poussin, Lucas Jordan, Francisco Pacheco, Rubens, y Goya, entre otros.

En música, el mito ha sido frecuentemente utilizado como argumento en óperas, poemas sinfónicos, tragedias líricas y ballets. Los más importantes son:

 

(Texto de Wickipedia)



 

 

Enlaces referentes a este mito:

  • Faetón:
    Faetón
    http://html.rincondelvago.com/fabula-de-faeton.html
    http://ar.answers.yahoo.com/question/index?qid=20080601220013AA7gJkv
    http://centros5.pntic.mec.es/ies.lucia.de.medrano/CBG/faeton.htm

     

  • Mitología Griega

    Mitología Griega, en general:

     

    Mitología griega:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Mitolog%C3%ADa_griega

     

    Diccionario de mitología:

    http://www.kelpienet.net/rea/diccionario.php?lp=A

     

    Dioses Olímpicos:

    http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=1

     

    Dioses Menores:

    http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=2

     

    Grupos menores (Nereidas, Ninfas, Náyades, etc.:

    http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=3

     

    Titanes:

    http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=4

     

    Monstruos:

    http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=5

     

    Leyendas:

    http://www.kelpienet.net/rea/leyendas.php

     

    Mitología general: 

    http://www.guiascostarica.com/mitos/grecia.htm

     

    Personajes mitológicos:

    http://www.elolimpo.com/lista_personajes.html

     

    Los griegos en tiempos de los mitos:

    http://www.kelpienet.net/rea/tiempos.php

     

    Mitología griega en la pintura:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Mitolog%C3%ADa_griega_en_la_pintura

     

     

    ROBERT GRAVES

    “LOS MITOS GRIEGOS”

    http://www.bibliocomunidad.com/web/libros/Graves,%20Robert%20-%20Los%20Mitos%20Griegos%20I.pdf

    (El índice, que aparece al final de la obra, puedes verlo aquí):

    http://poesiadelmomento.com/luminarias/mitos/indice_robert_graves.html

     

     



     




    El poema titular de esta página es original de


    Francisco Alvarez Hidalgo.

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