|


Soneto
de






-
|
Pedestal
Nº 5

- A
martillo y cincel nació
la diosa,
y se fraguó su desnudez
serena
bajo el mármol quebrado,
que cercena
estrato a estrato mano
prodigiosa.
Y fue estatua tan fría
como hermosa,
como nube, distante; tan
ajena
a roces y miradas, como
arena
indiferente al agua que
la acosa.
Una mujer se le abrazó;
gemía
por su amor, por su
tacto, sinfonía
de impulsos lésbicos
desafiantes.
Se humanizó la diosa, y
encendida,
saltó del pedestal, y
ahora es su vida,
ni mármol ni inmortal,
carne de amantes.

- Los
Angeles, 10 de julio de
2008

Soneto Nº
1910 de FAH
|
|
|
|

Envía esta página a esas personas tan especiales en tu vida...
|
|